Fitoextracto de Café Verde, Coffea arabica L
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Nombre científico principal: Coffea arabica L.
Otras especies utilizadas: Coffea canephora Pierre ex A. Froehner, conocida comercialmente como robusta.
Familia botánica: Rubiaceae.
Nombres comunes: café verde, grano de café verde, semilla de café sin tostar, green coffee, green coffee bean.
Parte utilizada: semilla seca sin tostar, conocida comercialmente como grano de café verde.
Características organolépticas: olor vegetal, fresco, herbáceo y algo terroso; sabor amargo, astringente, ligeramente ácido y menos aromático que el café tostado.
El café verde no es una especie distinta de café.
Se llama café verde al grano de café crudo, seco y sin tostar.
La diferencia principal entre café verde y café tostado es el procesamiento térmico.
Durante el tostado se producen:
Reacciones de Maillard.
Caramelización.
Formación de aromas tostados.
Degradación parcial de ácidos clorogénicos.
Transformación de trigonelina.
Formación de ácido nicotínico.
Cambios en color, sabor y textura.
Desarrollo de cientos de compuestos volátiles.
El café verde conserva mayor proporción de ciertos compuestos fenólicos, especialmente ácidos clorogénicos, pero posee un sabor menos agradable y una digestibilidad distinta.
La presente ficha se refiere al grano sin tostar de especies del género Coffea, principalmente Coffea arabica y Coffea canephora.
Debe diferenciarse claramente:
Grano entero de café verde.
Café verde molido.
Infusión o decocción de café verde.
Extracto acuoso.
Extracto hidroalcohólico.
Extracto seco estandarizado.
Cápsulas de café verde.
Suplementos concentrados en ácidos clorogénicos.
Productos combinados con cafeína u otros estimulantes.
Un extracto seco puede concentrar determinados compuestos y no equivale a una bebida casera preparada con granos.
Tampoco todos los extractos comerciales contienen la misma cantidad de:
Cafeína.
Ácido clorogénico.
Ácidos dicafeoilquínicos.
Trigonelina.
Otros compuestos fenólicos.
Las especies de Coffea son arbustos o pequeños árboles perennes pertenecientes a la familia Rubiaceae.
Coffea arabica suele alcanzar entre 2 y 5 metros de altura en cultivo, aunque puede crecer más si no se poda.
Coffea canephora puede ser más vigorosa, resistente y de porte mayor.
Las plantas presentan:
Hojas opuestas.
Follaje verde brillante.
Hojas ovaladas o elípticas.
Nervaduras marcadas.
Flores blancas y fragantes.
Frutos carnosos conocidos como cerezas de café.
Las flores son pequeñas, aromáticas y se agrupan en las axilas de las hojas.
Los frutos son drupas que, al madurar, adquieren color:
Rojo.
Amarillo.
Anaranjado.
Violáceo, según variedad.
Dentro del fruto se encuentran generalmente dos semillas enfrentadas. Estas semillas son los granos de café.
El fruto del cafeto contiene varias capas:
Piel externa.
Pulpa.
Mucílago.
Pergamino.
Película plateada.
Semilla.
La semilla seca, antes del tostado, es el café verde.
El color del grano puede variar entre:
Verde grisáceo.
Verde azulado.
Verde amarillento.
Amarillo pálido.
Marrón claro, según edad y procesamiento.
El color no basta para determinar su composición química ni su calidad.
Coffea arabica se considera originaria de las tierras altas de Etiopía y regiones cercanas del noreste de África.
Coffea canephora es originaria de regiones tropicales de África central y occidental.
Actualmente el café se cultiva en numerosas regiones tropicales y subtropicales, especialmente en:
América Central.
América del Sur.
África oriental.
África central.
Sudeste asiático.
India.
Islas tropicales.
El cultivo requiere:
Temperaturas moderadas o cálidas.
Ausencia de heladas.
Altitud adecuada según la especie.
Suelos bien drenados.
Buena disponibilidad de agua.
Sombra parcial en muchos sistemas tradicionales.
Manejo cuidadoso de plagas y enfermedades.
Las dos especies más utilizadas comercialmente son Coffea arabica y Coffea canephora.
Suele presentar:
Sabor más suave y complejo.
Menor contenido de cafeína que robusta.
Mayor sensibilidad a plagas.
Preferencia por mayores altitudes.
Mayor valor comercial en cafés especiales.
Suele presentar:
Mayor contenido de cafeína.
Sabor más fuerte, amargo y terroso.
Mayor resistencia agronómica.
Mayor rendimiento.
Uso frecuente en cafés instantáneos y mezclas.
En general, el café robusta contiene más cafeína y puede diferir en el perfil de ácidos clorogénicos. Estudios comparativos de muestras de café verde han mostrado diferencias químicas útiles para distinguir arabica y robusta mediante sus perfiles de ácidos clorogénicos.
Después de la cosecha, las cerezas de café deben procesarse para separar las semillas.
Los métodos principales son:
Proceso lavado.
Proceso natural o seco.
Proceso honey o semi-lavado.
Procesos experimentales fermentativos.
El procesamiento influye en:
Humedad.
Perfil sensorial.
Fermentación.
Presencia de microorganismos.
Estabilidad.
Composición fenólica.
Contaminantes.
Calidad final.
Después del secado, el café se descascara, selecciona, clasifica y almacena.
El café se ha utilizado durante siglos como bebida estimulante.
Aunque la forma más conocida es el café tostado, el café verde también ha sido utilizado en algunas culturas como:
Decocción.
Infusión.
Tónico amargo.
Estimulante suave.
Bebida metabólica.
Preparado digestivo.
Fuente de antioxidantes.
Ingrediente de suplementos.
En la fitoterapia moderna, el café verde se popularizó sobre todo por su contenido de ácidos clorogénicos y por su posible influencia sobre:
Peso corporal.
Glucemia.
Metabolismo de carbohidratos.
Perfil lipídico.
Presión arterial.
Estrés oxidativo.
Sin embargo, muchas afirmaciones comerciales sobre adelgazamiento han sido exageradas.
La evidencia clínica muestra señales de posibles efectos modestos, pero no justifica presentarlo como producto milagroso ni como sustituto de alimentación, actividad física o tratamiento médico.
El café verde contiene una mezcla compleja de sustancias.
Entre sus componentes principales se encuentran:
Cafeína.
Ácidos clorogénicos.
Ácido 5-cafeoilquínico.
Ácidos dicafeoilquínicos.
Ácidos feruloilquínicos.
Ácidos p-cumaroilquínicos.
Trigonelina.
Diterpenos.
Cafestol.
Kahweol.
Proteínas.
Aminoácidos.
Lípidos.
Polisacáridos.
Minerales.
Ácidos orgánicos.
Compuestos fenólicos.
Melanoidinas en menor cantidad que el café tostado.
El café verde es considerado una de las fuentes más abundantes de ácidos clorogénicos, y el principal de ellos suele ser el ácido 5-O-cafeoilquínico.
Los ácidos clorogénicos son una familia de ésteres formados principalmente por ácido cafeico, ácido ferúlico o ácido p-cumárico unidos al ácido quínico.
Incluyen:
Ácido 3-cafeoilquínico.
Ácido 4-cafeoilquínico.
Ácido 5-cafeoilquínico.
Ácidos dicafeoilquínicos.
Ácidos feruloilquínicos.
Ácidos p-cumaroilquínicos.
Estos compuestos son responsables de buena parte de la actividad antioxidante del café verde.
Durante el tostado se degradan parcialmente, por lo que el café verde suele contener mayor cantidad que el café tostado.
El ácido 5-cafeoilquínico es el ácido clorogénico más conocido del café.
Se ha investigado por posibles efectos sobre:
Glucosa.
Absorción de carbohidratos.
Metabolismo hepático.
Estrés oxidativo.
Inflamación.
Presión arterial.
Función endotelial.
Peso corporal.
No obstante, la presencia de ácido 5-cafeoilquínico no convierte automáticamente al café verde en tratamiento para diabetes, obesidad o hipertensión.
Los efectos dependen de:
Dosis.
Duración.
Biodisponibilidad.
Microbiota intestinal.
Cafeína presente.
Estado metabólico de la persona.
Preparación utilizada.
La cafeína es un alcaloide metilxantínico presente naturalmente en el café.
Actúa principalmente como antagonista de receptores de adenosina.
Puede producir:
Aumento del estado de alerta.
Disminución de la somnolencia.
Estimulación del sistema nervioso central.
Aumento transitorio de la frecuencia cardíaca.
Efecto diurético leve.
Estimulación de la termogénesis.
Aumento de liberación de catecolaminas.
La cantidad de cafeína varía según:
Especie.
Variedad.
Grado de molienda.
Método de extracción.
Tiempo de contacto con agua.
Cantidad de producto.
Tipo de extracto.
Los extractos de café verde pueden contener cafeína, salvo que sean descafeinados o estandarizados de otra manera.
La trigonelina es un alcaloide presente en el café verde.
Durante el tostado se transforma parcialmente en otras sustancias, incluyendo ácido nicotínico.
Se ha investigado por posibles acciones:
Antioxidantes.
Neuroprotectoras experimentales.
Metabólicas.
Antibacterianas.
Moduladoras de glucosa.
La trigonelina contribuye también al perfil químico y sensorial del café.
El café contiene diterpenos como:
Cafestol.
Kahweol.
Estos compuestos se encuentran principalmente en la fracción lipídica del grano.
En el café preparado sin filtro de papel, como hervido o prensa francesa, los diterpenos pueden pasar en mayor cantidad a la bebida.
Se han estudiado por posibles acciones:
Antioxidantes.
Hepáticas experimentales.
Moduladoras de enzimas.
Potencial aumento de colesterol LDL en determinadas formas de consumo.
En extractos de café verde, su presencia depende del método de extracción.
El grano de café contiene polisacáridos estructurales como:
Arabinogalactanos.
Mananos.
Celulosa.
Hemicelulosas.
Estos componentes influyen en:
Textura del grano.
Extracción.
Fermentación.
Cuerpo de la bebida.
Interacción con compuestos fenólicos.
En extractos acuosos pueden aparecer fracciones solubles con posible actividad prebiótica o inmunomoduladora experimental.
El café verde contiene minerales en cantidades variables, entre ellos:
Potasio.
Magnesio.
Calcio.
Fósforo.
Manganeso.
Zinc.
Hierro en pequeñas cantidades.
La concentración depende del suelo, la especie y el procesamiento.
No debe utilizarse como fuente principal para corregir deficiencias minerales.
La actividad antioxidante es una de las propiedades más estudiadas del café verde.
Los ácidos clorogénicos pueden contribuir a:
Neutralización de radicales libres.
Disminución de oxidación de lípidos.
Protección de proteínas.
Modulación de enzimas antioxidantes.
Disminución experimental del estrés oxidativo.
Protección celular en modelos de laboratorio.
EFSA evaluó declaraciones de salud relacionadas con café y ácidos clorogénicos, incluyendo protección frente al daño oxidativo, mantenimiento de glucosa normal y peso corporal, pero no consideró suficientemente establecida una relación causa-efecto para esas declaraciones generales.
Esto significa que la actividad antioxidante observada en laboratorio no permite afirmar automáticamente beneficios clínicos amplios.
El café verde se ha investigado principalmente por su posible influencia sobre:
Peso corporal.
Grasa corporal.
Glucemia.
Insulina.
Absorción de carbohidratos.
Perfil lipídico.
Presión arterial.
Estrés oxidativo metabólico.
Los mecanismos propuestos incluyen:
Inhibición parcial de enzimas digestivas.
Disminución de absorción de glucosa.
Modulación de transportadores intestinales.
Influencia sobre producción hepática de glucosa.
Aumento leve del gasto energético por cafeína.
Modulación de adipocitos.
Cambios en oxidación de grasas.
Efectos de la microbiota sobre metabolitos fenólicos.
La evidencia clínica todavía es variable.
El café verde se volvió popular como suplemento para adelgazar.
Algunos metaanálisis han encontrado reducciones modestas de peso corporal con extractos de café verde, especialmente cuando contienen ácidos clorogénicos y cafeína.
Un metaanálisis de 2023 concluyó que extractos de grano de café verde con 500 mg diarios de ácidos clorogénicos pueden reducir el peso corporal, pero también señaló que los estudios disponibles tenían tamaño de muestra limitado y duración corta, por lo que se necesitan ensayos más largos sobre eficacia y seguridad.
Un metaanálisis previo de 2019 también encontró mejoras en índices de obesidad, con mayores efectos en personas con IMC inicial igual o superior a 25, pero sus resultados deben interpretarse con cautela por la heterogeneidad de estudios y preparaciones.
El café verde no debe presentarse como quemador de grasa milagroso.
Sus efectos, cuando aparecen, suelen ser modestos y dependen de:
Dieta.
Actividad física.
Sueño.
Estado hormonal.
Resistencia a la insulina.
Estrés.
Dosis.
Duración.
Contenido de cafeína.
Contenido de ácidos clorogénicos.
Calidad del extracto.
No corrige por sí solo:
Exceso calórico sostenido.
Sedentarismo.
Trastornos del sueño.
Hipotiroidismo.
Síndrome de ovario poliquístico.
Uso de medicamentos que favorecen aumento de peso.
Hambre emocional.
Alteraciones metabólicas complejas.
Los ácidos clorogénicos han sido investigados por posibles acciones sobre la glucosa.
Se han propuesto mecanismos como:
Disminución de absorción intestinal de glucosa.
Inhibición parcial de alfa-glucosidasa.
Modulación de transportadores de glucosa.
Disminución de producción hepática de glucosa.
Aumento de sensibilidad a la insulina en modelos experimentales.
Reducción del estrés oxidativo relacionado con hiperglucemia.
Los resultados clínicos son variables.
EFSA no consideró suficientemente probadas las declaraciones generales sobre mantenimiento de concentraciones normales de glucosa en sangre relacionadas con café y ácidos clorogénicos.
El café verde no sustituye el tratamiento de la diabetes.
Algunos estudios han evaluado el efecto del café verde sobre:
Insulina en ayunas.
HOMA-IR.
Glucosa posprandial.
Hemoglobina glucosilada.
Inflamación metabólica.
La respuesta puede depender del estado metabólico inicial.
Es posible que personas con sobrepeso, resistencia a la insulina o dieta rica en carbohidratos respondan de manera diferente a personas metabólicamente sanas.
No debe utilizarse para modificar medicación antidiabética sin control.
Los extractos de café verde han sido estudiados por posibles efectos sobre:
Colesterol total.
LDL.
HDL.
Triglicéridos.
Oxidación de LDL.
Grasa hepática.
La evidencia es heterogénea.
Algunos estudios muestran pequeñas mejoras, mientras que otros no encuentran cambios clínicamente relevantes.
Debe diferenciarse el café verde filtrado o extractos acuosos de preparados ricos en diterpenos, que podrían influir de manera diferente sobre los lípidos.
El café verde puede tener efectos contradictorios sobre la presión arterial.
Por un lado, los ácidos clorogénicos han sido investigados por posibles acciones:
Vasodilatadoras.
Antioxidantes endoteliales.
Moduladoras del óxido nítrico.
Reductoras leves de presión en algunos estudios.
Por otro lado, la cafeína puede aumentar transitoriamente la presión arterial y la frecuencia cardíaca, especialmente en personas sensibles o no habituadas.
Por eso, el efecto final depende de:
Cantidad de cafeína.
Sensibilidad individual.
Presión arterial basal.
Medicación.
Frecuencia de consumo.
Tipo de extracto.
Presencia de otros estimulantes.
La cafeína puede aumentar de forma leve el gasto energético y la oxidación de grasas.
Este efecto es:
Transitorio.
Variable.
Menor en personas habituadas.
Dependiente de la dosis.
Acompañado de posibles efectos adversos.
No compensa una alimentación hipercalórica.
Los suplementos que combinan café verde con cafeína adicional, guaraná, sinefrina u otros estimulantes pueden aumentar el riesgo cardiovascular.
El café verde posee sabor amargo y contiene compuestos fenólicos que pueden influir sobre la digestión.
Tradicionalmente puede considerarse:
Amargo suave.
Estimulante digestivo.
Ligeramente colerético en algunas interpretaciones.
Estimulante intestinal en personas sensibles.
Sin embargo, también puede provocar:
Acidez.
Reflujo.
Irritación gástrica.
Náuseas.
Dolor epigástrico.
Diarrea.
La tolerancia digestiva del café verde no es igual en todas las personas.
El café, incluso sin tostar, puede agravar síntomas de:
Gastritis.
Reflujo gastroesofágico.
Ardor.
Dolor de estómago.
Náuseas.
Esto puede deberse a:
Cafeína.
Ácidos orgánicos.
Estimulación de secreción gástrica.
Relajación del esfínter esofágico inferior.
Sensibilidad individual.
Las personas con reflujo severo deben utilizarlo con prudencia.
Los compuestos fenólicos del café se han investigado por posibles efectos hepatoprotectores.
En estudios observacionales, el consumo de café tostado se ha asociado con menor riesgo de algunas enfermedades hepáticas, pero estos datos no pueden trasladarse automáticamente al café verde ni a suplementos concentrados.
El café verde no debe presentarse como tratamiento de:
Hepatitis.
Cirrosis.
Hígado graso avanzado.
Colestasis.
Daño hepático medicamentoso.
Además, los suplementos concentrados, especialmente combinados con otros ingredientes, pueden representar riesgos no presentes en el café alimentario.
Los ácidos clorogénicos y otros compuestos fenólicos han mostrado efectos antiinflamatorios en estudios experimentales.
Se han investigado acciones sobre:
Citocinas.
Estrés oxidativo.
NF-κB.
Óxido nítrico.
Inflamación metabólica.
Actividad de macrófagos.
Respuesta endotelial.
La actividad antiinflamatoria experimental no significa que el café verde trate enfermedades inflamatorias crónicas.
La cafeína puede producir:
Aumento de alerta.
Disminución de fatiga.
Mejor concentración temporal.
Mejora del rendimiento físico en algunas circunstancias.
Disminución de la percepción de esfuerzo.
También puede provocar:
Nerviosismo.
Ansiedad.
Irritabilidad.
Insomnio.
Temblor.
Palpitaciones.
Dependencia.
Cefalea por abstinencia.
Las personas sensibles a la cafeína pueden reaccionar incluso a dosis moderadas.
El café verde no es una planta sedante.
Puede empeorar:
Ansiedad.
Ataques de pánico.
Bruxismo.
Insomnio.
Sueño superficial.
Despertares nocturnos.
Palpitaciones nerviosas.
Este riesgo aumenta cuando se consume:
De tarde o noche.
En extractos concentrados.
Junto con mate, café tostado, té, guaraná o bebidas energéticas.
En personas con metabolismo lento de cafeína.
La cafeína puede ejercer un efecto diurético leve y transitorio.
En personas habituadas al consumo de cafeína, este efecto suele ser menor.
El café verde no debe utilizarse como diurético principal.
Debe utilizarse con prudencia en personas con:
Deshidratación.
Presión baja.
Tratamiento diurético.
Enfermedad renal.
Alteraciones electrolíticas.
Los extractos de café verde se utilizan también como ingredientes funcionales para aumentar la capacidad antioxidante de alimentos.
Esto se debe a su riqueza en ácidos clorogénicos, especialmente 5-cafeoilquínico.
Su aplicación tecnológica no equivale necesariamente a un beneficio terapéutico directo cuando se consume como suplemento.
Los ácidos clorogénicos pueden ser transformados por la microbiota intestinal en metabolitos fenólicos.
Estos metabolitos pueden influir sobre:
Estrés oxidativo.
Inflamación.
Metabolismo.
Función intestinal.
Señalización celular.
La respuesta depende de la composición individual de la microbiota.
Esto explica por qué una misma dosis puede producir efectos distintos entre personas.
Los extractos de café verde han mostrado actividad frente a determinados microorganismos en estudios de laboratorio.
Se han investigado efectos sobre:
Bacterias.
Hongos.
Microorganismos alimentarios.
Biopelículas.
Los ácidos clorogénicos, cafeína y otros compuestos pueden contribuir a esta actividad.
No existe evidencia suficiente para utilizar café verde como tratamiento de infecciones.
Los ácidos clorogénicos se han estudiado por posibles efectos sobre:
Presión arterial.
Estrés oxidativo vascular.
Función endotelial.
Perfil lipídico.
Inflamación vascular.
La cafeína, en cambio, puede aumentar temporalmente la presión y la frecuencia cardíaca.
Por este motivo, el café verde no debe considerarse automáticamente cardioprotector ni estimulante inocuo.
Compuestos del café verde, especialmente ácidos clorogénicos, cafeína y diterpenos, han sido estudiados en modelos experimentales relacionados con:
Estrés oxidativo.
Inflamación.
Ciclo celular.
Apoptosis.
Metabolismo hepático.
Enzimas de detoxificación.
Estos resultados no demuestran que el café verde prevenga o trate el cáncer.
No debe sustituir diagnóstico, prevención médica ni tratamientos oncológicos.
El grano entero de café verde es duro y no se prepara igual que el café tostado.
Puede utilizarse para:
Decocciones.
Maceraciones.
Molienda.
Elaboración de extractos.
Tostado posterior.
Para extraer sus componentes es necesario romper, moler o hervir el grano.
El grano molido permite mayor contacto con el agua.
Puede utilizarse en:
Infusión prolongada.
Decocción suave.
Maceración.
Cápsulas.
Extractos.
El molido aumenta la superficie de exposición, pero también favorece:
Oxidación.
Pérdida de aroma.
Contaminación.
Degradación progresiva.
La infusión de café verde extrae:
Cafeína.
Ácidos clorogénicos.
Ácidos orgánicos.
Compuestos fenólicos.
Sustancias hidrosolubles.
Puede resultar más ácida y herbácea que una bebida de café tostado.
No todas las infusiones extraen la misma cantidad de compuestos.
La extracción depende de:
Temperatura.
Tiempo.
Tamaño de partícula.
Cantidad de grano.
Calidad del agua.
La decocción puede aumentar la extracción de ácidos clorogénicos y cafeína.
Consiste en hervir suavemente el grano molido o partido durante algunos minutos.
Una cocción excesiva puede producir:
Mayor amargor.
Mayor astringencia.
Mayor irritación digestiva.
Degradación de algunos compuestos.
La maceración en agua fría o tibia puede extraer ciertos componentes con menor agresividad térmica.
Puede resultar útil cuando se busca una bebida menos amarga.
No garantiza menor contenido de cafeína.
El extracto seco de café verde suele estandarizarse en:
Ácidos clorogénicos.
Cafeína.
Relación droga-extracto.
A veces ácido 5-cafeoilquínico.
Debe especificar:
Porcentaje de ácidos clorogénicos.
Contenido de cafeína.
Solvente usado.
Relación de extracción.
Dosis.
Excipientes.
Lote.
Control de contaminantes.
Los estudios clínicos suelen utilizar extractos definidos, no granos preparados de manera casera.
Las cápsulas pueden contener:
Polvo de café verde.
Extracto seco.
Extracto descafeinado.
Extracto con cafeína.
Combinaciones con té verde, guaraná, garcinia, cromo, sinefrina u otros estimulantes.
Debe revisarse cuidadosamente la etiqueta.
El riesgo aumenta cuando se combinan varios estimulantes.
La tintura hidroalcohólica puede extraer:
Cafeína.
Ácidos clorogénicos.
Trigonelina.
Compuestos fenólicos.
Algunos componentes de polaridad intermedia.
No es la forma más habitual ni la más estudiada.
La presencia de alcohol y cafeína puede ser problemática en personas con:
Ansiedad.
Insomnio.
Hipertensión.
Gastritis.
Medicación psiquiátrica.
Enfermedad hepática.
Un extracto descafeinado busca conservar ácidos clorogénicos reduciendo la cafeína.
Puede ser preferible en personas sensibles a estimulantes.
Sin embargo, “descafeinado” no siempre significa ausencia total de cafeína.
Debe indicarse el contenido residual.
Contiene:
Alta proporción de ácidos clorogénicos.
Cafeína.
Trigonelina.
Ácidos orgánicos.
Sabor vegetal y astringente.
Contiene:
Menor proporción de ciertos ácidos clorogénicos.
Cafeína relativamente estable.
Aromas tostados.
Melanoidinas.
Compuestos formados por calor.
Sabor más agradable y complejo.
Contiene únicamente cafeína concentrada.
No aporta:
Ácidos clorogénicos.
Trigonelina.
Matriz vegetal.
Polifenoles del café.
Por lo tanto:
Café verde no equivale a cafeína pura.
Café tostado no equivale a extracto de café verde.
Extracto descafeinado no equivale a café verde común.
Las dosis no son intercambiables.
El café verde debe utilizarse con prudencia, especialmente en extractos concentrados.
Conviene conocer:
Cantidad de cafeína total diaria.
Contenido de ácidos clorogénicos.
Presencia de otros estimulantes.
Objetivo de uso.
Duración.
Presión arterial.
Calidad del sueño.
Medicación concomitante.
El uso para control de peso debe presentarse siempre como complemento y no como tratamiento principal.
No existe una única dosis universal para todos los productos.
Los estudios emplean cantidades variables de:
Extracto total.
Ácidos clorogénicos.
Cafeína.
Duración del tratamiento.
El metaanálisis de 2023 evaluó extractos de grano de café verde con ácidos clorogénicos y señaló un posible efecto de 500 mg diarios de CGA sobre peso corporal, pero resaltó que la evidencia todavía depende de estudios cortos y pequeños.
En la práctica, debe evitarse extrapolar esa cifra a cualquier producto sin verificar su estandarización.
El café verde debe evitarse o utilizarse bajo supervisión en caso de:
Embarazo.
Lactancia.
Niños.
Hipertensión no controlada.
Arritmias.
Palpitaciones.
Ansiedad.
Ataques de pánico.
Insomnio.
Gastritis severa.
Reflujo importante.
Úlcera gastroduodenal.
Enfermedad renal avanzada.
Enfermedad hepática grave.
Tratamiento con estimulantes.
Uso de anticoagulantes.
Medicación para diabetes.
Tratamiento psiquiátrico.
Cirugía próxima.
Durante el embarazo debe controlarse la ingesta total de cafeína.
El café verde puede aportar cafeína en cantidades variables.
Los extractos concentrados no se recomiendan durante el embarazo por:
Falta de datos suficientes de seguridad.
Posible exposición elevada a cafeína.
Posible efecto sobre presión arterial.
Posible irritación digestiva.
Presencia de extractos combinados con otros estimulantes.
El uso culinario o bebidas con cafeína deben ajustarse a las recomendaciones obstétricas.
La cafeína pasa a la leche materna.
En lactantes sensibles puede producir:
Irritabilidad.
Llanto.
Alteraciones del sueño.
Inquietud.
Dificultad para alimentarse.
Los extractos concentrados de café verde no se recomiendan durante lactancia sin supervisión.
No se recomienda administrar suplementos de café verde a niños.
Los niños son más sensibles a:
Cafeína.
Insomnio.
Palpitaciones.
Ansiedad.
Irritabilidad.
Alteraciones de apetito.
Cambios de presión.
La cafeína puede aumentar temporalmente la presión arterial.
Las personas con hipertensión deben controlar su respuesta individual.
Deben tener especial precaución con:
Extractos con cafeína.
Combinaciones con guaraná.
Bebidas energéticas.
Sinefrina.
Descongestivos.
Preentrenos.
Dosis nocturnas.
La cafeína puede precipitar o empeorar palpitaciones en personas sensibles.
Debe evitarse o utilizarse con mucha prudencia en caso de:
Arritmias.
Extrasístoles frecuentes.
Taquicardia.
Fibrilación auricular.
Síndrome de ansiedad con palpitaciones.
Uso de estimulantes.
El café verde puede aumentar síntomas de ansiedad.
Puede provocar:
Nerviosismo.
Temblor.
Inquietud.
Sensación de amenaza.
Sudoración.
Taquicardia.
Dificultad para relajarse.
Las personas con ansiedad deben preferir extractos descafeinados o evitarlo.
La cafeína puede permanecer activa varias horas.
El café verde debe evitarse especialmente:
De tarde.
De noche.
En personas con sueño liviano.
En quienes padecen apnea del sueño.
En quienes usan estimulantes.
En quienes tienen bruxismo nocturno.
Puede agravar:
Ardor.
Acidez.
Reflujo.
Dolor epigástrico.
Náuseas.
Diarrea.
Las personas con gastritis severa o úlcera deben evitar extractos concentrados.
El café verde puede modificar la glucemia en algunas personas.
Debe utilizarse con prudencia junto con:
Insulina.
Metformina.
Sulfonilureas.
Inhibidores SGLT2.
Agonistas GLP-1.
Otros medicamentos hipoglucemiantes.
Puede requerirse control más frecuente de glucosa si se incorporan extractos concentrados.
El café verde contiene polifenoles y puede influir sobre diversos procesos metabólicos.
No existe evidencia firme de una interacción anticoagulante intensa, pero se recomienda prudencia junto con:
Warfarina.
Acenocumarol.
Aspirina.
Clopidogrel.
Anticoagulantes orales directos.
La precaución aumenta en suplementos combinados.
Conviene suspender suplementos concentrados antes de una cirugía según indicación profesional.
Pueden influir sobre:
Presión arterial.
Frecuencia cardíaca.
Glucemia.
Sueño.
Respuesta a anestesia.
Sangrado.
Interacciones medicamentosas.
Los efectos adversos pueden incluir:
Insomnio.
Nerviosismo.
Ansiedad.
Palpitaciones.
Taquicardia.
Aumento de presión arterial.
Dolor de cabeza.
Temblor.
Náuseas.
Acidez.
Dolor abdominal.
Diarrea.
Aumento de micción.
Mareos.
Irritabilidad.
Dependencia a cafeína.
Cefalea por abstinencia.
El riesgo aumenta con:
Extractos concentrados.
Dosis altas.
Combinación de estimulantes.
Uso nocturno.
Bajo peso corporal.
Sensibilidad genética a cafeína.
Una ingesta excesiva de cafeína puede causar:
Agitación intensa.
Taquicardia.
Arritmias.
Vómitos.
Temblor marcado.
Ansiedad severa.
Confusión.
Hipertensión.
Convulsiones en casos graves.
Debe considerarse la cafeína total procedente de:
Café tostado.
Café verde.
Mate.
Té.
Guaraná.
Chocolate.
Bebidas energéticas.
Medicamentos.
Preentrenos.
Suplementos para adelgazar.
El café verde puede interactuar por su contenido de cafeína y polifenoles.
Se recomienda precaución junto con:
Estimulantes.
Descongestivos.
Antidepresivos.
Antipsicóticos.
Ansiolíticos.
Hipnóticos.
Antihipertensivos.
Antidiabéticos.
Anticoagulantes.
Litio.
Teofilina.
Clozapina.
Medicamentos metabolizados por CYP1A2.
Antibióticos que reducen el metabolismo de cafeína.
Anticonceptivos hormonales.
Alcohol.
No conviene combinar extractos de café verde con:
Guaraná.
Cafeína anhidra.
Sinefrina.
Yohimbina.
Efedrina.
Preentrenos.
Bebidas energéticas.
Descongestivos con pseudoefedrina.
La combinación puede aumentar:
Presión arterial.
Taquicardia.
Ansiedad.
Insomnio.
Riesgo cardiovascular.
La cafeína puede interferir con:
Ansiedad.
Sueño.
Agitación.
Metabolismo de ciertos fármacos.
Respuesta a sedantes.
Debe usarse con prudencia junto con:
Benzodiacepinas.
Antidepresivos.
Antipsicóticos.
Estimulantes para TDAH.
Litio.
La cafeína puede influir sobre la eliminación renal de litio.
Cambios bruscos en el consumo de cafeína pueden modificar niveles de litio en algunas personas.
Quienes toman litio deben mantener estable su consumo de cafeína y consultar antes de incorporar suplementos.
La cafeína y la teofilina pertenecen al grupo de las metilxantinas.
La combinación puede aumentar efectos como:
Palpitaciones.
Temblor.
Nerviosismo.
Náuseas.
Insomnio.
Algunos medicamentos pueden disminuir el metabolismo de la cafeína y aumentar sus efectos.
Entre ellos pueden encontrarse ciertos:
Quinolonas.
Anticonceptivos hormonales.
Antidepresivos.
Antiarrítmicos.
Esto puede hacer que una dosis habitual de café verde produzca más nerviosismo, insomnio o palpitaciones.
Un producto de calidad debería indicar:
Especie: Coffea arabica o Coffea canephora.
Parte utilizada: semilla verde.
País de origen.
Método de procesamiento.
Contenido de cafeína.
Contenido de ácidos clorogénicos.
Relación droga-extracto.
Solvente.
Lote.
Fecha de elaboración.
Control microbiológico.
Control de metales pesados.
Ausencia de micotoxinas.
Ausencia de adulterantes.
El café verde mal secado o mal almacenado puede contaminarse con hongos.
Una preocupación importante es la presencia de micotoxinas como ocratoxina A.
La calidad depende de:
Cosecha.
Secado.
Humedad final.
Almacenamiento.
Transporte.
Ventilación.
Temperatura.
Control de plagas.
Los productos destinados a uso medicinal o suplementario deben contar con controles de calidad.
El café verde debe conservarse con baja humedad.
La humedad excesiva favorece:
Moho.
Fermentación.
Olor defectuoso.
Pérdida de calidad.
Desarrollo de micotoxinas.
Insectos.
El grano debe almacenarse:
En ambiente seco.
Protegido del calor.
Con ventilación.
Alejado de olores fuertes.
En envases adecuados.
En suplementos, puede existir riesgo de:
Menor contenido real de ácidos clorogénicos.
Mayor cafeína de la declarada.
Sustitución parcial.
Adición de estimulantes no declarados.
Extractos de baja calidad.
Contaminantes.
Por eso conviene preferir productos con análisis de laboratorio y estandarización clara.
El grano verde entero se conserva mejor que el molido.
Debe guardarse:
En lugar fresco.
Seco.
Oscuro.
Protegido de humedad.
Alejado de insectos.
Sin exposición directa al sol.
En envase que permita estabilidad.
El polvo de café verde es más sensible a:
Oxidación.
Humedad.
Pérdida de compuestos.
Contaminación.
Absorción de olores.
Debe mantenerse en envase hermético y utilizarse dentro de un período razonable.
Los extractos deben conservarse según indicación del fabricante.
En general conviene protegerlos de:
Calor.
Humedad.
Luz.
Oxígeno.
Contaminación.
Las cápsulas deben mantenerse fuera del alcance de niños.
El café verde corresponde al grano sin tostar de especies del género Coffea, principalmente Coffea arabica y Coffea canephora.
Entre sus principales componentes se encuentran:
Cafeína.
Ácidos clorogénicos.
Ácido 5-cafeoilquínico.
Ácidos dicafeoilquínicos.
Trigonelina.
Diterpenos.
Polifenoles.
Polisacáridos.
Minerales.
Ácidos orgánicos.
Sus principales usos modernos se relacionan con:
Actividad antioxidante.
Apoyo metabólico.
Control de peso.
Glucemia.
Perfil lipídico.
Presión arterial.
Estimulación suave.
Elaboración de extractos funcionales.
La evidencia más conocida se centra en los ácidos clorogénicos. El café verde es una fuente abundante de estos compuestos, especialmente 5-cafeoilquínico.
Los estudios clínicos y metaanálisis sugieren que algunos extractos pueden producir reducciones modestas del peso corporal, pero los estudios suelen ser de duración corta, con muestras pequeñas y preparaciones variables. Por eso se requieren más ensayos de largo plazo para confirmar eficacia y seguridad.
EFSA no consideró suficientemente demostradas ciertas declaraciones generales relacionadas con café, ácidos clorogénicos, protección antioxidante, mantenimiento de glucosa normal y peso corporal.
El café verde no debe presentarse como adelgazante milagroso ni como sustituto de dieta, ejercicio, tratamiento de diabetes, control de presión arterial o seguimiento médico.
Su principal precaución práctica es la cafeína, especialmente en personas con ansiedad, insomnio, hipertensión, palpitaciones, arritmias, gastritis o sensibilidad a estimulantes.
También debe prestarse atención a la calidad del producto, la presencia de micotoxinas, la estandarización real en ácidos clorogénicos y el contenido de cafeína declarado.
Utilizado responsablemente, el café verde puede considerarse una fuente vegetal de ácidos clorogénicos con interés antioxidante y metabólico, pero sus efectos clínicos son moderados y dependen de la preparación, la dosis, la persona y el contexto general de alimentación y estilo de vida.
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